Hans Brinker: La honestidad del «Peor Hotel del Mundo»
En un mercado saturado de hoteles que prometen lujos inalcanzables, el Hans Brinker Budget Hotel de Ámsterdam decidió hacer lo opuesto: una campaña de honestidad brutal. Este proyecto abraza las imperfecciones del alojamiento para conectar con un público que valora la autenticidad, la ironía y el ahorro por encima de las estrellas de lujo.
La narrativa visual se centra en la sostenibilidad involuntaria: «lo que tú olvidas, lo aprovecha el siguiente». Al posicionarse como el «peor hotel del mundo», eliminamos las expectativas negativas y creamos una marca de culto para viajeros aventureros y mochileros.
- Estrategia de marketing basada en la «verdad radical» del producto para generar confianza.
- Estética minimalista y directa, utilizando círculos de color llamativo para jerarquizar el mensaje.
- Copywriting disruptivo enfocado a un target joven que busca experiencias reales y sin filtros.

